_Flamenco

Si algo es la posmodernidad es un espacio donde todo se vale. Eso lo aprendí y lo aprehendí hace poco. Ese todo se vale se aplica, creo, mas a la forma que obtienen las ideas, los objetos y los fenómenos que al contenido mismo que llevan. El arte para ser arte necesita de un tiempo que lo respalde, entendido el tiempo como un respaldar cronológico sobre el que se apoya sentado el arte y también entendido como circunstancia, como diría Ortega y Gasset. Es decir, que no hay arte sin historia. Una manifestación artística que no escapa a ello es el flamenco. El flamenco es un arte español que data del Medioevo. El término español es un término que tiene una carga de identidad peculiar pues al igual que otros pueblos como el venezolano por ejemplo, que no es un pueblo homogéneo, el pueblo español tampoco lo es. El flamenco es una mezcla robusta de la cultura gitana europea, la cultura árabe y la cultura ibérica, que se manifiesta a través del cante, el baile y la ejecución de instrumentos musicales como el cajón flamenco y la guitarra. En nuestra era contemporánea el arte flamenco se ha visto influenciado por diversas tendencias musicales que han penetrado considerablemente en su ejecución mas no en su concepción. Lo mismo ha ocurrido con otros estilos de baile que han buscado nutrirse de él así como también influirlo. No estoy en contra de esta digamos...simbiosis, pero una cosa es un intercambio y otra cosa es hacer de esta fusión entre estilos un espectáculo que aunque en ciertos casos esté lleno de excelencia técnica en su ejecución, con su todo se vale alejan al espectador del entendimiento de este arte. Creo que el arte es concebido como medio de expresión a través del cual los artistas dicen cosas, cuentan cosas. Y si dicen cosas es porque quieren que alguien del otro lado las entienda, no que las personas pasen por ellas viendo sin mirar, oyendo sin escuchar ni bailando sin bailá.